sábado, 30 de enero de 2021

 ¿A quién le importa la opinión de los demás?


Me imagino que muchos, tras leer el título, automáticamente habréis imaginado la respuesta: A nadie. Pues no señor, esta vez estáis equivocados. Y mucho. Me explico: resulta que el método tradicional para que un libro se vendiese mucho resultaba ser antiguamente el boca a boca. Eso casi nunca fallaba, ni falla. Son del tipo de cosas que han resistido al paso del tiempo. Si alguien que conoce mis gustos literarios me asegura que tal novela está bien, seguramente lo estará. Es de cajón.


Pero, claro, el asunto se complica cuando quien se ha leído el libro no conoce de nada tus gustos. A todos nos ha sucedido que, tras ver la crítica positiva de una película, has ido a verla. Y al final resulta que no te ha gustado nada. Tranquilo, esas cosas pasan. Y pasan porque el gusto es tremendamente variado, algo normal. Es por ello que algo que le gusta a los demás tal vez a ti no te interese lo más mínimo. Y viceversa.



¿Y por qué os estoy soltando esta parrafada? Pues por la importancia que tienen para muchos los comentarios de los demás sobre un libro, especialmente en páginas influyentes como las de Amazon.


Amazon tiene un sistema de calificación de las obras que va de una a cinco estrellas, donde a más estrellas, se supone que el libro es mejor. Y aquí es donde la cosa empieza a enredarse, ya que mucha gente usa a conocidos/amigos para que publiquen reseñas positivas de sus libros a cambio de vete a saber qué. Y entonces llegas tú, ves las valoraciones y acabas comprando una novela que es tan buena como una paella de grava.


Intercambiando impresiones con seguidores en Twitter, la mayoría coinciden en que la valoración positiva de una novela influye mucho a la hora de comprarla. Dicho de otra manera: nos fiamos de los demás. Gente a la que ni conocemos. Pero así funciona esto. En el fondo se trata del clásico boca a boca de toda la vida, pero en versión 'moderna'. Es decir, realizado por gente desconocida… y así y todo le damos credibilidad. Increíble, ¿no?.

sábado, 23 de enero de 2021

  Mi opinión: El día que se perdió la cordura



Acabo de leerme este libro, por lo que lo tengo muy reciente. Pocas veces he visto que una novela despierte opiniones tan diferentes. No hay punto medio. O al lector le ha gustado muchísimo, u opina que se trata de una auténtica tomadura de pelo. ¿Cómo se interpreta esto? No tengo ni idea. De hecho ya hace mucho que no me dejo guiar por las opiniones de casi nadie. Soy partidario de leerme el libro y sacar mis propias conclusiones, eso es lo que he hecho.


Esta novela fue la primera del autor malagueño Javier Castillo. La publicó inicialmente en Amazon, cuando era un total desconocido. Sorprendentemente empezó a venderse por miles en tiempo récord. Ni el propio autor se imaginaba algo así. Luego pasó lo que tenía que pasar: que una editorial se fijó en él y terminó contratándole. Y fue así como 'El día que se perdió la cordura' acabó convirtiéndose en un thriller de referencia. En mi opinión, la cosa tiene mucho mérito, sobre todo al tratarse del primer libro de alguien que no era escritor. Javier se dedicaba a temas financieros, así como suena.


Pero bueno, veamos de qué va el asunto: El libro trata de un misterio relativo a asesinatos de mujeres. Está contado dando saltos continuos en el tiempo, lo cual puede descolocar a muchos lectores no habituados a estos ritmos. A mí me gustan, la verdad. Está estucturado en capítulos cortos, lo cual hace muy amena y ligera su lectura.


Por extraño que parezca, esta novela conjuga asesinatos realmente bestiales, y así aquello de ir cortando cabezas resulta ser lo habitual, con el amor más profundo. Ya sé que esto suena raro, pero así es. Realmente el núcleo de todo el relato es el amor, y lo que algunos son capaces de hacer por él.


Los pros y los contras


Los principales argumentos de los detractores son:


-Argumento muy rebuscado y absurdo, carente de sentido. Hombre, a estas alturas tener que recordarle a más de uno que todo es ficción debería de sobrar. Se trata de entretener, sin más.

-Saltos en el tiempo que acaban mareando demasiado. Bueno, depende. Es cierto que una novela más lineal se entiende más fácil, pero claro, tiene que haber de todo.

-Lenguaje sencillo y personajes planos. Para mí que el lenguaje sea sencillo no es un defecto, la verdad. Yo lo prefiero antes que el lenguaje muy rebuscado. En cuanto a los personajes planos, ahí ya no lo tengo tan claro. Obviamente se podrían desarrollar algo más, pero entonces ir preparandoos para libros de 800 páginas. ¿Es eso lo que queréis?

-Quedan cabos sueltos a final. Sí, alguno queda. Por eso la novela tiene su continuación, que se llama 'El día que se perdió el amor'.


Los puntos a favor, según los críticos son:


-Mantiene la tensión y el misterio. En eso coincido. Y de hecho es lo que más me ha gustado.

-Fácil lectura. Esto depende, a mí me ha resultado cómodo de leer.

-Tiene mérito su volumen de ventas. Indudablemente. Y mucho más si se trata de un libro tan malo, como algunos dicen.


Mi resumen: Libro adecuado para gente que, como yo, le gusten los thrillers llenos de misterio e intriga. Si tampoco te supone gran problema ir digiriendo 3 tramas al mismo tiempo, perfecto.

domingo, 17 de enero de 2021

  La autopublicación, ventajas e inconvenientes


 

Como casi todos saben, autopublicar un libro consiste en un extenso proceso que va desde escribirlo hasta maquetarlo (darle forma), para finalmente crear una portada adecuada y ponerlo a la venta. La mayoría de escritores lo hacen en la conocida plataforma de internet Amazon.

La gran diferencia en relación a la publicación “normal” radica en que en este caso no existe la editorial como tal. Esto, como ya os habréis imaginado, tiene sus puntos positivos pero también sus inconvenientes. Vayamos por partes:


Aspectos negativos


A.- Ausencia de promoción/publicidad. Este punto es muy importante, ya que normalmente las editoriales se encargan de dar a conocer al autor mediante muy diversas formas: entrevistas, vídeos, cartelería, etc. Muy poca es la gente que adquiere una novela sin conocer al autor de nada, y por ello el apoyo de una editorial puede ser clave en este aspecto. Por ello, los autopublicados están muy presentes en las redes sociales, al tratarse de un medio sencillo y barato de darse a conocer. Las técnicas para ello son de lo más diversas, pero de eso hablaremos otro día.


B.- Apáñatelas como puedas. En realidad este asunto puede ser bueno o malo, depende. Cuando alguien se autopublica se tiene que buscar la vida como pueda. Una editorial revisa el texto, lo maqueta, crea una portada atractiva, etc. Esto no ocurre cuando el autor es autopublicado, ya que todo se lo tiene que hacer él. O bien encargarlo a terceras personas, con el coste que ello conlleve, claro. Se supone que las editoriales tienen profesionales para cada cosa, y eso teóricamente es positivo. También es cierto que algunos autores tienen buenos conocimientos sobre maquetación, diseño de portadas, etc, aunque sospecho que no serán demasiados.


Aspectos positivos


A.- Libertad de acción. En este caso el autor puede estructurar su obra como desee, sin nadie que le diga cómo hacerlo. Se trata de un asunto muy interesante, al dejar fluir la creatividad de una forma digamos natural. También es cierto que, si está metiendo mucho la pata, nadie le va a avisar del fallo.

A las editoriales hay que mandarles el manuscrito y esperar a ver qué dicen. A veces pasan meses y meses, para al final decirte que no les interesas.

No nos engañemos en una cosa: en Amazon en principio puede publicar cualquiera, y esa ausencia de filtro puede propiciar que muchos libros no tengan una calidad mínima. Pero esto, y es importante recordarlo, también puede suceder en algunas editoriales. Muchas son las que han apostado por determinado autor, y al final no ha sido del agrado del público. Esas cosas pasan.

Personalmente creo que en Amazon hay de todo: bueno y malo. Pero eso ya lo decidirán los lectores, no yo.


B.- Mayor beneficio económico. Aunque los escritores suelen ser un poco reacios a hablar de sus ganancias, se suele decir que de cada libro vendido vía editorial vienen a ganar 1 euro (esto es aproximado, claro, ya que también dependerá del volumen de ventas). En plataformas como Amazon los beneficios son algo mayores, y el precio lo pone el propio autor. Y ojo, porque esto puede ser muy peligroso: un libro muy caro no lo comprará nadie, y uno muy barato puede dar la imagen de producto-basura. Mucho ojito a este tema.

Para el que no lo sepa, el número de escritores profesionales es reducidísimo. Y no creo que sea por falta de talento (yo estoy descubriendo a algunos que me están encantando). Cada vez se lee menos, esto es un hecho.


Por último, me gustaría recordar que escritores muy reconocidos como Eva García Sáenz de Urturi o Javier Castillo dieron sus primeros pasos editoriales autopublicando.

sábado, 9 de enero de 2021

 Las reseñas


Para los menos iniciados, tan solo decir que las reseñas son opiniones personales sobre cualquier tema, en este caso sobre novelas. Pueden hacerse de las formas más diversas, aunque las más habituales son en vídeo (Youtube generalmente) y en los blogs de los reseñadores.


Lo cierto es que el asunto tiene su miga, especialmente cuando la crítica no es positiva. A la gente que escribe libros le interesa promocionarse, darse a conocer. Y una de las formas es mediante las reseñas de personas a las que se les supone un cierto nivel literario. Tiene su lógica la cosa, ¿a quién le importa la opinión de un ignorante en la materia?


Dicen que una buena crítica influye en la posterior venta del producto, especialmente si quien la realiza es alguien de cierto prestigio. Pero, claro, todo no van a ser valoraciones positivas, normal. No nos engañemos: cualquiera escribe un libro, igual que cualquiera monta un grupo de música o abre un bar. El asunto radica en cuánta gente tiene capacidad para interesar a los demás. Esto ya no lo hacen todos, ni mucho menos.


El caso es que dándole vueltas en mi cabeza al tema, decidí hacer una pequeña encuesta en Twitter. Básicamente me interesaba saber la reacción del “especialista” cuando analiza una obra que no le ha gustado. Y aquí es donde empieza el enredo. Resulta que la mitad de los que han respondido, aseguran que dirían la verdad, es decir, que la novela no le ha gustado, y que por tanto no la recomienda. O sea, avisa al posible lector que no se acerque mucho a ese libro.


Curiosamente, la tercera parte de los encuestados dicen que no harían la reseña. Es decir, que deduzco que solo hacen reseñas para quedar bien, pero no en el caso contrario. Muy llamativo, desde luego. Se trata de una respuesta, para mí, muy política: solo salgo en la foto si la cosa va bien, en caso contrario, me escondo. Supongo que esta actitud tiene que ver con no querer perjudicar demasiado al escritor.


Finalmente un 10% suavizarían su crítica un poco, y otro 10% afirman que no tienen claro qué hacer en un caso así.


No quisiera dejarme en el tintero el hecho de que, como todo en la vida, todas las respuestas podrían ser falsas. ¿Qué credibilidad tiene lo que se vierte en las redes sociales? Yo no lo tengo muy claro, la verdad. Y además, en este mundo cada uno se cree lo que le da la gana, o lo que más le conviene. Así que cada cual saque sus propias conclusiones. Aquí tenéis el resultado de la consulta.

sábado, 2 de enero de 2021

La atemporalidad de los libros

Una de las cosas que como lectores hemos hecho todos es esperar a que pase un cierto tiempo para así adquirir los libros un poco más baratos. El tiempo abarata el producto, especialmente si este no se vende mucho, pero incluso así. En realidad el libro es el mismo, ¿para qué pagar más por lo mismo? Tiene su lógica observado desde la perspectiva económica.


La cuestión, visto desde la óptica del escritor, es que se necesita vender hoy, no dentro de unos años. Si un autor apenas vende, tal vez acabe por dejárselo y se dedicará a otra cosa. No es tan descabellado pensar de esta manera, la verdad. La gente es capaz de hacer cualquier cosa, pero siempre que le reporte un beneficio económico. En caso contrario, el asunto pinta realmente muy mal.
¿Por qué algunos adquieren enseguida un libro cuando sale a la venta? Supongo que, aparte de la impaciencia que le pueda generar la continuación de alguna saga, el miedo a los spoilers también tenga algo que ver. Una cosa que realmente rompe el encanto de una historia es saber cómo va a finalizar (sí, yo también odio los spoilers). Dudo mucho que yo adquiriese un libro sabiendo todo lo que va a suceder en el mismo. La necesidad de ser sorprendido, para mí, es vital.
Este factor de atemporalidad, a mi juicio, juega un papel muy importante en todo este asunto. Claro que depende mucho del género, pero en la ciencia-ficción o en novelas que cuentan hechos de hace cientos de años, el tema está clarísimo.

jueves, 24 de diciembre de 2020

 Un asunto complicado: El precio de un libro.


Llevo días preguntando a la gente qué precio les parece razonable para un libro, en concreto una novela. Me interesaba saber cuál era el precio que jamás pagarían, es decir, dónde ponían el nivel máximo. Y lo cierto es que las respuestas me han desconcertado más que otra cosa.

A nadie se le escapa que hoy día existen más entretenimientos que nunca (videojuegos, redes sociales, canales de TV de lo más diverso, etc). Tal vez por ello el libro haya quedado relegado a una posición más bien retrasada. Se dice que cada vez se lee menos, y tal vez el precio también contribuya a ello.

Por una parte, existe la percepción de que lo barato es normalmente malo, o de poca calidad. ¿Existen los BMW o Rolls Royce baratos?. Claro que no, esto es obvio. Sin embargo, son muy pocos los que dicen querer pagar más de 15 euros por un libro, afirman que es caro. DIcho de otra manera: no quieren comprar un libro "caro", pero se niegan a adquirir uno barato, porque seguro que será malo con ganas. 

Cuando observas en Amazon, por poner un ejemplo, los precios de los Ebook, ves que los precios son bastante bajos. Y hablo de autores muy conocidos y con muchas ventas. Lógicamente este formato tiene muchos menos gastos que un libro de papel (el propio papel, la tinta, el montaje, los gastos de envío...). Y es entonces cuando te das cuenta de que se trata de un tema estructural. Da igual el formato de una novela, ya que el lector habitual seguirá leyendo, y el que no lee nunca, pues eso.

Bastantes autores incluso aceptan poner en el mercado online sus obras gratis con el fin de ser conocidos, y ni por esas.

Y a final de todo, observas el panorama y lo cierto es que invita bien poco al optimismo. El escritor no puede vivir de la venta de su obra, y el lector se niega a pagar un precio medio. ¿Alguien tiene una varita mágica para arreglar esto?

sábado, 19 de diciembre de 2020

 ¿Qué importancia tiene la tapa de una novela? 

Hace tiempo leí no sé donde la frase 'Don't judge a book for its cover', que más o menos se traduce por: No juzgues un libro por su cubierta. Obviamente, no se refería a los libros, sino más bien a la apariencia externa de las cosas en general.

Y de eso quería hablar hoy. Resulta que acabo de ver un estudio en el cual se afirma que casi el 10% de los compradores de libros/novelas adquieren el producto guiándose únicamente por su tapa. Lógicamente esto se puede observar desde dos puntos de vista totalmente opuestos. El primero es que no importa ni la autoría de la novela, ni tampoco el asunto del que trata. Todo un éxito para el escritor, sin duda. Supongo que este tipo de comprador se trata de un lector muy esporádico, y quiero creer que la gente que es verdaderamente aficionada a las novelas no hace esto. El segundo, y que me ha hecho pensar bastante, es que la portada tiene cierto porcentaje de éxito en la venta de un libro.

Somos humanos, eso está claro, con lo que ello implica. La imagen atrae, es lo primero que nos llega. Muchos son los productos que se adquieren por su diseño, haciendo caso omiso a sus funcionalidades. Digamos que la vista es la que manda, sin más. De ello se derivan muchas situaciones peculiares, todos lo sabemos. Existen platos cuya visión no invitan precisamente a acercarse demasiado, pero que cuando los pruebas, la cosa cambia. Es por ello que la cuestión de la imagen externa resulta compleja, como complejas somos las personas en nuestra forma de actuar.

He estado echando un vistazo a infinidad de tapas de libros, con la finalidad de ver qué es lo que se está haciendo en la actualidad por parte de las editoriales. Y lo cierto es que hay de todo. Voy a intentar hacer un pequeño resumen, a ver qué os parece.

He clasificado las tapas en 3 tipos, y ya sé que podría haberlo hecho en muchos más, pero he preferido sintetizar:

Tipo 1.- La tapa llamativa. Todos sabemos a qué nos referimos, en algunos casos son auténticas obras de arte. Fusiones de imágenes impactantes, tipografías llamativas, colores que invitan a centrar la mirada en el producto, etc. Aquí he de reconocer que los diseñadores gráficos se lucen, en general. Cierto que son profesionales y que viven de ello. Evidentemente consiguen el objetivo de que no dejes de mirar la cubierta de ese libro que aún no sabes bien si adquirir o no. Y, en efecto, se trata de un reclamo que a más de uno captará, seguro. A este tipo de tapas pertenecen muchísimas de autores de fantasía/ficción, así como de aventuras.

 Tipo 2.- La tapa del paisaje. Hay montones de libros cuya cubierta consiste en una simple foto de un paisaje y poco más. Parece evidente que, mirando la tapa, no puedes tener ni idea de qué va el asunto. Supuestamente, la foto de un mar agitado puede invitar a pensar que en el libro está lleno de problemas y de conflictos. O no, pero esa es la impresión que la persona ignorante se puede llevar. También puede dar una pista del lugar donde se desarrollan unos determinados hechos, así una foto de un bosque nevado no presupondrá una acción en el Caribe. Para mí este tipo de cubiertas son las más intrigantes, reconozco que no tengo ni idea de lo que quieren transmitir. Y si intento deducirlo, seguro que me equivocaré.

Tipo 3.- La tapa muy simple. Es aquella desprovista de grandes impactos visuales. Realmente no los necesita. Suelen pertenecer a autores muy conocidos, sabedores de que sus seguidores comprarán sus libros sin atender a la portada. De estos libros he visto muchos, y resulta curioso cómo el escritor tiene claro la poca importancia de la imagen al público, en realidad no le hace ni falta.
Aunque el 90% de los lectores dicen que no adquieren las novelas por su tapa, lo cierto es que son muchos los escritores que se ponen en manos de diseñadores para que su producto tenga una apariencia visualmente atractiva. Como decía el famoso anuncio aquel: ¿Y usted qué opina?

sábado, 12 de diciembre de 2020

 Historias que me han impactado: 'El mundo del río'


En mi opinión, lo más importante de una historia consiste en la idea en sí misma. Que sea original, que no esté demasiado trillada. La originalidad es el rasgo distintivo de lo impactante, si bien películas como Gladiator fueron un importante éxito en los cines. Sí, una película de romanos, quién lo diría.

Pues bien, hoy quiero hablaros de una pentalogía de ciencia-ficción que en su día, ya hace mucho, me cautivó precisamente por su contenido. Nunca había leído nada parecido. Me estoy refiriendo a Riverworld, que aquí se tradujo como 'El mundo del río'. Su autor es el ya fallecido Philip José Farmer, un escritor norteamericano.


Esta serie de libros fueron publicados por Ultramar Editores S.A, y la verdad es que los terminé casi devorando. Pocas novelas me habían llamado tanto la atención, la verdad.

El argumento básico consiste en que un día resucita toda la humanidad a la orilla de un enorme y serpenteante río, del cual nadie conoce su origen. Se dice que tiene millones de kilómetros, pero no es seguro. Curiosamente, todos los resucitados recuerdan sus vidas pasadas, pero nadie tiene ni idea de qué hacen allí. Digamos que viene a ser como una segunda oportunidad que se le ha concedido a todos los fallecidos de todas las épocas. El desconcierto inicial, lógicamente, resulta enorme para todas aquellas sorprendidas personas.

La primera misión de los resucitados es descubrir qué hacen allí y por qué. Sospechan que hay algo de artificial en todo aquello, que debe de haber alguien detrás de aquel aparente milagro de resureccción. Pronto descubrirán que en aquella especie de paraíso no es necesario trabajar para conseguir comida, ya que unas extrañas estructuras en forma de seta proporcionan alimentos. Y esto no será nada, ya que posteriormente comprobarán que todos son inmortales. En realidad mueren, pero aparecen luego en otros puntos del río. Más intrigante, imposible.

Esta saga, realmente extensa, ha sido interpretada desde muchos puntos de vista. ¿A alguien antes se le había ocurrido pensar en una resurección masiva? La formación de una nueva sociedad no será una tarea fácil, dada la enorme mezcla de seres de toda época y condición, y así no tardan en aparecer esclavistas, opresores y toda clase de conflictos entre ellos. Y, por supuesto, también una nueva iglesia que propugna que deben aprovechar esta segunda oportunidad de vivir para redimirse de sus pecados anteriores. No falta de nada.

La intriga no cesa en ninguno de los libros, y se corre la voz de que el secreto de

todo reside en las fuentes del enorme río. Y aquí es donde empieza realmente la aventura, ya que son muchos los que se deciden ir a buscar el nacimiento del río. Como es de suponer, el largo viaje estará salpicado de conflictos y problemas tribales de todo tipo.

Los libros, por orden cronológico, son los siguientes: 1º.- A vuestros cuerpos dispersos (Premio Hugo de ciencia-ficción), 2º.- El fabuloso barco fluvial. 3º.- El oscuro designio. 4º.- El laberinto mágico, y 5º.- Dioses del mundo del río. En realidad, existe además un sexto libro llamado 'El río de la eternidad' que también está relacionado.

Podría estar aquí horas hablando de estas novelas, pero ya sabéis que no me gusta hacer posts demasiado largos, tienden a aburrir.

Una recomendación: Si te gustan las historias originales, no te pierdas 'El mundo del río'. Eso sí, busca tiempo para leer, que es bastante extenso. Recuerdo que me leí los 5 libros dos veces seguidas, algo que jamás había hecho antes.


domingo, 6 de diciembre de 2020

 Escribir un libro, una experiencia extraordinaria

Como escritor novato que soy, os voy a contar lo que pienso sobre ponerse manos a la obra con tu primera novela. Lo primero que me planteé era el género sobre el cual quería escribir. Como aficionado a la ficción y el suspense, opté por hacer una mezcla de ambos géneros, con el peligro que ello comportaba. Y digo esto porque he comprobado que la mayoría de gente suele ser de gustos fijos. A los aficionados a la novela negra no les suelen hacer mucha gracia otros géneros distintos. En cuanto a los de la ciencia-ficción, aquí la variedad es bastante mayor, pero siempre dentro de unos determinados parámetros fantásticos.

A nadie se le escapa que gustar a todos es imposible, por lo que no queda otra opción que admitir que tendrás muchas críticas negativas. Las cosas son así, y me temo que esto no cambiará. Personalmente, aunque no me guste, suelo aceptar los palos. Entiendo que pueden y deben servir para mejorar. Digamos que lo primero es armarse con un buen escudo, sospecho que falta hará.

Una cosa buena que tenemos los que vamos de independientes por la vida es que podemos escribir lo que nos venga en gana sin hacer demasiado caso a nadie. Yo no soy profesional, así que no me veo presionado por aquello de vender más o menos libros. Ni tampoco tengo mayor intención de pasar a la historia, por lo que mi libertad de movimientos es total. Eso me gusta. Tengo mi trabajo, del cual vivo, y escribir novelas no deja de ser para mí un hobby, el cual me genera cierta felicidad personal.

Dicho lo anterior, también debo puntualizar que me parece maravilloso que una historia que me he inventado entre cuatro paredes sea leída por personas que no me conocen de nada. Simplemente se han sentido atraídas por la temática y van a ver de qué va la cosa. El autor poco importa, no es nadie (quiero decir que no es nadie relevante). En realidad yo creo que la mayoría de lectores compran las novelas basándose en dos premisas fundamentales: la primera es que conocen al autor, del cual ya han leído sus libros anteriores y les han gustado. Y la segunda es que el tema les atrae, sea el que sea.

Las novelas tienen algo de personal que otros medios no. La esencia reside en que todos nos imaginamos a los protagonistas. Esto no ocurre cuando ves una película, ya que los personajes son los que son y punto, no hay nada que imaginarse. Leer es algo muy diferente, mucho más imaginativo. La lectura comporta una voluntariedad de pensamiento, la construcción de unos hechos que figuran en tu imaginación. Por eso se dice que suelen ser mejores los libros que las películas (yo también lo creo). Cuando vi en el cine la película 'El silencio de la ciudad blanca' me llevé una gran decepción, ni se parecía a lo que yo había leído, un libro muy intrigante e interesante. Seguro que esto también os ha ocurrido a vosotros en alguna ocasión.


Lógicamente resulta más sencillo no pensar que ponerse a imaginarse nada. Por eso creo que a la televisión le quedan muchos años de vida. Simplemente no hace falta nada para su uso, tan solo tener ojos para ver y poco más.

A mí, personalmente, siempre me ha gustado que me sorprendan. Por ello creo en la fuerza de una historia muy original. Si hacemos todos lo mismo, vamos por muy mal camino. Hay que atreverse a innovar, sin temor. Puede que salga mal, claro que sí. Pero como si todo en la vida nos saliese bien...

No quiero enrollarme más, pesados sobran. Tan solo aconsejaría a aquellos que como yo, están empezando, que no decaigan. Dicen que la felicidad en esta vida consiste en hacer lo que deseas, sin más. ¿A que parece sencillo? Pues no lo es.

jueves, 3 de diciembre de 2020

Lo que nos estamos perdiendo

Montones de veces me he preguntado cuántos buenos grupos de música no he escuchado en toda mi vida. Seguro que muchos, y es una pena, desde luego. Lo mismo es aplicable al cine y a los libros. Y es que resulta que la oferta es tan enorme que resulta imposible llegar a todo. Ni yo ni nadie.

                                 - Algunos grupos musicales nos han marcado a todos.

Realmente resulta emocionante cuando escuchas un buen grupo musical, del cual te has enterado de su existencia prácticamente de rebote. Un primo se lo ha comentado a la suegra del cuñado del primo hermano de nosequién, y al final ha llegado hasta tus oídos.

La selva es enorme, y bien tupida. Y por lo visto no poseemos machetes adecuados para despejar el paso. Yo creo que es una consecuencia normal de que en este mundo somos más que moscas. El otro día me comentaba un colega que en el planeta Tierra hay más de siete mil millones de humanos, y lógicamente algunos crean cosas guapas, eso está claro. Otro día hablaré de las porquerías que hacen otros, que es un tema súper amplio.

                                    - Lo de la lectura es caso aparte. Y pinta realmente mal.

Evidentemente el gusto es algo muy personal, y a cada uno le van unas cosas. ¿No te resulta curioso que, cuando ves una película que te ha encantado, a otros simplemente les importa un carajo?